Una vez más los Estados Unidos se vistieron de gala para llevarle al mundo uno de los espectáculos deportivos más conocidos. Es extraño pensar que en el mundo muchas personas saben, o en algún momento han escuchado, que es el Super Bowl. Pero en eso son especialistas los norteamericanos, en darse a conocer y publicitar absolutamente todo y que llegue a cada rincón del planeta. El Super Bowl 50 llegaba con ese renombre que solo se le da a los números redondos, y es que 50 es un número grande, son 50 años de historia en un deporte, son 50 años de grandes momentos, 50 años no son cualquier cosa, son 50.
El evento enfrentaba a los Broncos de Denver y a las Panteras de Carolina, pero como era de esperarse empezó con mucha historia y recuerdos de cada uno de los 49 MVP (Jugador más valioso) de todas las ediciones anteriores. Para sorpresa de muchos, si se hicieron presente, ya sea por medio electrónico o en el campo de juego. Ahí estaban, los mejores jugadores de los últimos 49 años, los jugadores que hicieron historia, jugadores con 2 y 3 MVPs, aquellos que para muchos fueron ejemplo a seguir, entre abucheos por ser del equipo rival y aplausos por su historia fueron recibidos por el público ansioso por ver el inicio del partido.
Pero de todos los llamados hubo uno que se hacía presente en el estadio más no salía a recibir el reconocimiento del público. El MVP del Super Bowl XLI y QB de los Broncos de Denver. Peyton Manning buscaba su segundo anillo de campeón y solo apareció en una cámara que le enfocó al ser mencionado su nombre.
Empezó el juego y se esperaba mucha acción, se esperaban pases largo y atrapadas espectaculares, se esperaba un partido reñido, y de una u otra forma este Super Bowl no decepcionó. Es cierto que no fue el mejor partido para ninguna de las ofensivas, para empezar los primeros puntos del partido fueron hechos por equipos especiales y defensivas atrevidas. Por errores del rival y muchos balones sueltos, balones sueltos por todas partes. Pero eso es una final de un gran torneo, eso es el final de una gran temporada, nervios invaden, todo se ve más difícil, pero todos eso le dió al juego mucha vida.
Fue un partido muy reñido, hasta el último cuarto la diferencia entre los dos equipos era de menos de un Touchdown, fue un partido que daba emociones en cada ataque y al mismo tiempo ponía a temblar a los espectadores. Pero a mi forma de ver, las panteras olvidaron que el juego no termina hasta que acaba la última jugada y se entregaron un poco antes, la diferencia entre los 2 equipos nunca fue de 14 puntos y no debía terminar así, 24-10 es un marcador que lo hace ver todo muy fácil, es un marcador engañoso.
Olvide hablar de un espectáculo de medio tiempo, como siempre algo excepcional, algo único. Lleno de luces y colores pero lamentablemente no había llegado la noche aún y quizá por televisión no se pudo apreciar muy bien lo que tenían preparado.
Fue un gran juego donde el MVP no fue el tan esperado QB, fue un juego de esos que vale la pena verse pero no repetirse. Para los amantes del Fútbol americano fue un excelente partido, para los que poco lo ven o quizá nunca lo han visto, no será de esos partidos que te atrapan y te hacen seguir este deporte.
Esperamos que la próxima temporada no se demore en llegar y que traiga consigo nuevas caras, estrellas jovenes y leyendas en su mejor momento.
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